"Tutti i miei pensier parlan d’amore (Todos mis pensamientos hablan de Amor)". Vita Nuova. Dante Alighieri.

sábado, 27 de agosto de 2011

El cristianismo no es un espiritualismo “desencarnado” ni una ideología revolucionaria, es una mística comprometida

Últimamente he escrito algunos post más “políticos”, si queréis. No me gustaría que alguno/a llegase a la conclusión de que creo que el cristianismo no es más que un proyecto político o una ideología. El cristianismo es una religión, en el mejor sentido de este término, y como el centro de la religión es la mística, creo que el cristianismo en es, ante todo, una mística.


Si reducimos el cristianismo a una ideología político-religiosa no estaremos contribuyendo a hacer ninguna “revolución” o “transformación de verdad” del sistema, estaremos sustituyendo un sistema por otro diferente, pero “sistema” al fin y al cabo, y por tanto tan alienante o más que lo que dejamos atrás.


En fin, ya tenemos mucha experiencia de la “sequedad” que produce, en las comunidades cristianas que han caído en ello, el reducir la fe a una ideología política de izquierdas o derechas. Al final, todo se convierte en discusión estéril, intelectualismo, criticismo, buscarle los tres pies al gato… y un buen número termina quemado o quemadísimo. No podemos reducirnos a ser meros “militantes” ya que en nosotros hay un anhelo de mucho más, de mística, y es que el místico no es un tipo de ser humano especial, sino que todo ser humano es un tipo de místico especial.


Hay en nosotros un deseo de Comunión, de amor, de la salida de la mente dual (que siempre duda y está angustiada) al amor lúcido que pacifica y unifica.


Cristiano es quien en Cristo encuentra el camino de “regreso a casa”, al Ser, al Amor, al Misterio, a Dios. Si el cristianismo no es ante todo un encuentro con lo más profundo nuestro y con lo más profundo de la realidad, si no es una experiencia de comunión con Todo y todos sin dejar de ser quienes somos, no sé qué puede ser.


Por supuesto, el cristianismo expresa esta experiencia de un modo propio. Suele hacerlo privilegiando los términos relacionales (no es incompatible lo relacional y lo no dual, más bien son dos modos de decir lo mismo), generalmente el místico cristiano experimenta una presencia personal que nos acompaña, nos habita, que habita todo. De modo que poco a poco dejamos de identificarnos sólo con nuestra individualidad y descubrimos que la Presencia y nosotros son dos caras de la misma realidad que lo abarca todo, y esto sin dejar de ser quienes somos.”Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo” dicen que decía San Agustín.

La mística auténtica sabe que “quedarse en la experiencia” espiritual no es la meta el camino, más bien es una desviación del mismo. La mística puede ser una forma muy refinada, muy cínica o muy cobarde de evadirse de la realidad, en especial de la realidad social donde las tensiones son más fuertes, refugiándonos en el ámbito interno o interpersonal. Ahora bien, lanzarse a la política sin estar afianzados en lo más profundo nuestro puede llegar a ser lanzarse al “infierno” rociado de gasolina.

Al final, ésta fractura entre mística y compromiso es una manifestación más de la situación de desorientación y desorden e injusticia de nuestra sociedad y cultura.


Una de las personalidades que más han influido en la mística Occidental es el Papa Gregorio Magno, un hombre que conoció bien la mística cristiana oriental y occidental. Para él era muy importante que el contemplativo no cayera en actitudes quietistas o gnosticistas. Señalaba la importancia de desarrollar una actitud fundamental al final del camino: la “condescendencia” (término que en latin no tiene el sentido paternalista que le damos nosotros), algo así como bajar de la contemplación y ponerse a caminar con el otro (empatía diríamos hoy quizá).


Si al final del camino no sentimos pasión por el ser humano y deseos de comprometernos en mejorar la vida de todos, no desde el protagonismo, sino desde el acompañar a todos ( en especial a los más débiles y pobres) en su camino como un compañero más, es que el ego se comió todo el trabajo espiritual.


Pienso que hoy un contemplativo debe dar una gran importancia a la acción política, más cuando la experiencia mística nos lleva a experimentar que somos comunión y relación, por lo tanto, que lo social es fundamental.

No se puede separar pues lo uno de lo otro si no queremos generar más fragmentación y confusión en nuestro mundo. Y permitirme que diga que creo que hoy el cristianismo, depurando lo que tenga que depurar, es precisamente una de las mejores vías para conseguir vivir unidas estas dos realidades.





7 comentarios:

  1. - Experiencia Mística.
    - Vida contemplativa.
    - Acción Política
    - Compromiso Social
    - Afianzarse en lo mas profundo del Ser
    - Comunión con todo
    - Acompañar al mas débil/pobre

    Además de pagar la hipoteca, trabajar, educar a los niños, hacer las faenas, ir a las reuniones de vecinos. Ser buen esposo - Buen Padre - Ir a misa y tocar la guitarra - Practicar meditación - leer la Biblia - hacer deporte y visitar a la familia....., no se si esta bien eso de ir de vacaciones o a tomar una copa. ?

    Bueno, estaba pensando que mejor me voy a leer el periódico un ratito antes de comer, que esto de ser Cristiano me agota psicologicamente.

    Juan Manuel

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  2. Ser humano consume energía, sí es cierto.Quizá sea mejor renunciar a ello...

    José Antopnio.

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  3. MERTON Y LOS PROGRES


    http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=17374

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  4. El "Amor" tiene su propia acción, no una forma o un camino, mas bien es una expresión única como única es la expresión de cada individuo. Y el poco o mucho que atesore nunca se como va actuar, mucho menos programarlo. Me agrada y respeto como acciona tu corazón José, vaya mi admiración por su expresión.

    El resto, sobre lo de la revolución, política, dogma, solidaridad, vocación espiritual, socialismo, igualdad, fraternidad..., a mi personalmente me la repanpifla. Ahora lo que me apetece es ver una película.

    Juan Manuel

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  5. Hola José Antonio,

    Un escrito muy lúcido y desde mi punto de vista muy acertado. No sé si la frase es tuya o no, pero la propongo como proverbio, o al menos yo la tomo como tal: "el místico no es un tipo de ser humano especial, sino que todo ser humano es un tipo de místico especial".

    Un abrazo,

    Pablo

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  6. Hola Juan manuel.

    Pues siento que te de igual tantas cosas y prefieras ver una pelicula, la verdad. En fin.

    En cuanto al amor si no se expresa en actos puede ser una bonita abstracción.

    Gracias Pablo, la frase es una adaptación de una frase de Merton sobre lso artístas, tomada de Coomaraswami.

    José Antonio

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  7. Merton era un místico difídil de clasiicar, ni progre ni carca, es una mani`pulación seleccionar una parted e su discurso para arimar el ascua a la sardina neoconservadora, su crítica a al guerra de Vietman, a la política norteamericana imperialista, y a muchas cosas de la sociedad moderna también lo hacen una figura que nos puede iluminar a todos, sea cual sea nuestra sensibilidad.


    Siento anónimo que no pngas tu nombre, la próxima vezx que incluyas un link sin tu nombre tendré que borrarte.
    JOsé Antonio

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Hola, Bienvenid@s.


Este Blog quiere ser un lugar de encuentro para todos aquellos que queremos ayudar a transformar la sociedad para convertirla en un lugar más fraterno, más libre, más justo y, a la vez, somos conscientes de que todo cambio social sólo es posible si hay un cambio personal e interno y no se olvida lo que nos enseña la Tradición Espiritual de la Humanidad, intentándo actualizarla creativamente en cada época.


Mi camino...

el camino que sigo es el camino de la mística del amor, no un amor sentimental, sino un amor inteligente o consciente (amor iluminado decían los antiguos) y solidario, que no olvida el sufrimiento y la injusticia.
Guiado de la mano de de la mística monástica cisterciense (la primera mística moderna del amor), el esoterismo cristiano, la mística de san juan de la cruz y el zen... y animado por ideales progresistas y solidarios os invito a caminar juntos hacia un mundo y unos hombres y mujeres nuevos.