"Tutti i miei pensier parlan d’amore (Todos mis pensamientos hablan de Amor)". Vita Nuova. Dante Alighieri.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Encontrar a Jesús en el rostro más auténtico de la Iglesia: La Iglesia de los pobres.



En un anterior post, intentaba explicar (no sé si lo conseguí) porqué para los cristianos Jesús tiene una “función” y una identidad diferente al resto de los hombres.



Para los cristianos, la experiencia de la realización o salvación es siempre histórica (si bien no sólo histórica, también transhistórica) y se produce mediante la relación, pues somos relación. Esto supone que nuestra realización plena (salvación) se logra a través del encuentro (relación) en la historia con otro “realizado” (en la histórica y más allá de ella).




Jesús es para los cristianos ese “Otro” cuyo encuentro hace posible la liberación (personal, social y transpersonal) en la historia.




Al ser Jesús ese liberador o salvador, es diferente en su función e identidad al resto de los hombres. El verdadero rostro de Jesús se revela en su Pasión, Muerte y Resurrección (hasta ese momento estaba presente pero no se manifestaba con claridad), es lo que llamamos el Misterio Pascual. Jesús muere en la cruz por ponerse al lado de los pobres y excluidos, combatiendo la exclusión y la pobreza. Este es el camino de la liberación integral cristiana, como atestigua su Resurrección. Naturalmente, este Misterio puede ser profundizado mucho, con reflexiones metafísicas, teológicas, místicas, quizá las trinitarias sean las más profundas, pero todas ellas serán alienantes si no nos sirven para profundizar y asentar la praxis de liberación de los pobres, mediante la que Jesús nos ofrece una liberación integral en la historia y más allá de ella, personal y social.




La Cruz y la Resurrección revelan también la alienación en la que viven los hombres. La humanidad está alienada, es lo que se dio en llamar el pecado original, las opciones injustas de la humanidad original (según el Génesis estas serían el individualismo y el miedo a la libertad) han generado un clima colectivo que nos condiciona y aliena, más allá de nuestra voluntad. Esta alienación es no sólo histórica, sino también transhistórica, nos ha separado de nuestra raíz más profunda: el fundamento dinámico de la realidad, Dios o el Misterio. De ahí la necesidad del Libertador, del redentor en lenguaje religioso, libertador integral de todas nuestras dimensiones. El encuentro con Jesús, tras su Muerte y Resurrección, nos devuelve nuestra libertad integral alienada y nos hace agentes de Liberación integral.




Los cristianos creemos en la necesidad de que nuestra liberación integral se produzca en la historia, por ser seres históricos, por eso Jesús, tras su Muerte y Resurrección se convierte en un acontecimiento presente en la historia; Jesús, muerto y resucitado, es una presencia aquí y ahora con la que me puedo, y debo, encontrar. Toda la historia se hace kairós, un tiempo favorable para encontrarme con la presencia y para ser transformado por ella. Gracias a esto, la Revolución integral es posible ya en la historia, y una nueva creación, una nueva sociedad, el Reino, donde los pobres dejan de serlo, se va construyendo en la medida que más personas van encontrándose con Jesús y lo van siguiendo. Nunca se alcanzará del todo la realización del Reino, si bien podemos ir acercándonos cada vez más a él, y hemos de hacerlo en la historia, no después de la vida.




La categoría “encuentro” es muy importante en esta visión, encontrarme con otro no es sólo conocerlo es transformarme por la relación con él, tras encontrarme de verdad con otro ya no soy el mismo, parte de él vive en mí. Encontrarnos con Jesús es ser transformados por ese encuentro haciendo que se haga presente en nosotros ese Misterio Pascual, que es su verdadero rostro, y que consiste (simplificadamente) en ponerse de parte de los pobres en contra de la pobreza viviendo la liberación integral (espiritual e histórica que Jesús trae y es) para que Dios, el Misterio, sea de verdad nuestro centro.




Hay que decir, claro, que este espíritu “revolucionario” del cristianismo de los orígenes va a ir perdiendo fuerza, a medida que el cristianismo va “triunfando” en la sociedad. Jesús, el pobre liberador de los pobres, se va a ir sacralizando, deshumanizando y convirtiéndose en un ser inaccesible y sagrado, un Pantocrátor o Dominador del universo que exige sumisión, encontrándose así justificación para legitimar el régimen de dominación de unos sobre otros en la sociedad; su Misterio Pascual se espiritualiza y se convierte en una actitud de sumisión interna, de la humildad mal entendida, de masoquismo patológico que impide la rebelión contra la injusticia; el Reino se deshistoriza y se dice que es algo para la otra vida.



Y ahora… ¿Cómo devolver al cristianismo su verdadero rostro?



Pienso que, como siempre, encontrándonos con Jesús en la Historia, este es siempre el camino cristiano.




¿Y Dónde podemos encontrar al verdadero Jesús?



Basándome en las propuestas de Leonardo Boff, diría que en toda la realidad, en especial, y por establecer un orden de “transparencia” de la Presencia de Jesús, podríamos señalar lugares que al relacionarnos con ellos nos podemos relacionar con Jesús:




- En el cosmos, toda la creación, el tiempo y el espacio están habitados por su Presencia, en especial, las cosas y acontecimientos aparentemente más anonidos, pequeños, ordinarios o insignificantes.

- En la humanidad, se ha hecho uno con todos los hombres. En especial, con las víctimas, los pobres, los insignificantes.

- En los hombres y mujeres que luchan por un mundo mejor desde las religiones y desde la laicidad, en especial, aquellos que se “hacen pobres” renunciando a ser dominados por el dinero, el prestigio o el poder para combatir la pobreza.


- En la Iglesia, en especial en el Evangelio y en los sacramentos, que hacen presente el acontecimiento Jesús en la historia. Debería ser el lugar donde esta presencia fuera más visible. Hay que decir, sin embargo, que hoy muchas veces la iglesia ha sufrido una fuerte influencia del sistema (el mundo) y distorsiona el mensaje de Jesús, por desgracia. Por eso, hay que buscar en la Iglesia a la verdadera Iglesia de Jesús, el verdadero rostro de Jesús en la Iglesia. Esta es la Iglesia de los pobres, es decir, la Iglesia de aquellos que “se hacen pobres” ( se salen del “sistema”) para luchar contra la pobreza, los que viven de verdad el Misterio Pascual. No hablamos de una iglesia enfrentada a otra, sino del núcleo que realiza y visibiliza mejor lo que la Iglesia es. Ese es el corazón de la Iglesia, que a lo largo de la historia nunca ha dejado de existir y de latir. Siempre ha habido un movimiento de la Iglesia de los pobres dentro de la Iglesia institución. Císter fue parte de este movimiento. “pobres de Cristo” se llamaban los cistercienses en sus comienzos.




El lugar privilegiado hoy, como ayer, para encontrarnos con Jesús es la Iglesia de los pobres; ayudar a que esta realización de la Iglesia sea más visible, y sea el núcleo de verdad en la Iglesia, debería ser una tarea de todos los cristianos, y también deben sentirse invitados todos los que creen en que un mundo más justo es posible. Es, por tanto, necesaria la ayuda de tod@s. ¿Os animáis?.

martes, 6 de septiembre de 2011

Ya era hora. Los sindicatos convocan una marcha- protesta contra la Reforma de la Constitución y el desmantelamiento del Estado de Bienestar.


Tomado de http://www.publico.es/espana/394811/ccoo-ugt-y-colectivos-ciudadanos-exigen-hoy-en-la-calle-un-referendum

"Contra la reforma de la Constitución, referéndum ya". Este es el lema que encabezará la manifestación en la que esta tarde sindicatos y organizaciones sociales marcharán contra la limitación del déficit público por vía constitucional y en favor de una consulta popular que ratifique dicha medida. La marcha saldrá a las 19 horas desde Cibeles y finalizará en Sol, donde los convocantes leerán un manifiesto conjunto.



A la cabeza de la protesta estarán los secretarios generales de los dos sindicatos mayoritarios, Ignacio Fernández Toxo, de CCOO, y Cándido Méndez, de UGT, junto a representantes de otras 32 organizaciones con las que han consensuado un documento.



Esta es la tercera movilización social contra la reforma constitucional


El secretario de Política Institucional de CCOO en Madrid, Jaime Cedrún, señaló ayer en rueda de prensa que existe "un amplio grado de acuerdo y consenso" entre las distintas organizaciones participantes en la protesta y destacó que, además del "malestar, preocupación e indignación" entre los sindicatos hay "sorpresa", ante una reforma que, a su juicio, "se ve inexplicable e injustificada".



La protesta se celebrará un día antes de que el debate sobre la reforma constitucional llegue al pleno del Senado. Esta será la tercera movilización de los sindicatos desde que se anunciara la introducción de una regla de gasto en el texto constitucional, después de las protestas llevadas de los días 31 de agosto y 1 de septiembre en distintas ciudades españolas.


Las organizaciones convocantes esperan que esta sea "masiva e importante" y el propio secretario general de UGT auguró que la marcha "va a tener mucho impacto". Méndez también valoró el contenido de la reforma en una entrevista concedida a Servimedia.


Barcelona, Zaragoza, Logroño y Santiago, entre otras, también acogen protestas



El líder sindical consideró que esta medida "allana el camino a las medidas de recorte que pretenda hacer el PP" y que, además, la reforma responde a "una teoría económica discutible" que va a provocar que "el periodo de recuperación se aleje".


Protestas en toda España



Pero la protesta de Madrid no será la única. Numerosas ciudades españolas también acogerán otras manifestaciones y concentraciones a lo largo del día de hoy. En Barcelona, bajo el lema "Contra la reforma #yoquierovotar" una treintena de entidades sociales marcharán por el centro de la ciudad. Esta protesta se iniciará en la plaza de Urquinaona y acabará en Pla de Palau, donde el catedrático Vicenç Navarro, impulsor de la iniciativa que pide un referéndum en actuable.es, leerá un manifiesto.



Esta movilización tendrá sus réplicas en Tarragona, Lleida y Girona. En Zaragoza más de 20 organizaciones se manifestarán contra la reforma a las 19 horas desde la plaza de San Miguel hasta la plaza del Pilar. También Logroño saldrá a la calle a las 20 horas en una protesta que saldrá desde la plaza del Mercado y que tendrá como lema "Las reformas que las decida el pueblo". Y en Santiago de Compostela, el sindicato nacionalista CIG ha convocado una concentración, secundada por el BNG, que tendrá lugar en la plaza de Galicia a mediodía.


"Sindicatos, gracias por venir"


Una parte del Movimiento15-M también se unirá a esta protesta. "Gracias por venir" será el mensaje irónico que los indignados lanzarán a los sindicatos a modo de denuncia de la actitud de estas organizaciones que, desde el punto de vista del 15-M, han pactado con los partidos mayoritarios el desmantelamiento del Estado del bienestar y una mayor precarización de las condiciones laborales de los trabajadores. La propuesta de adhesión alternativa a la protesta fue lanzada el pasado domingo en la asamblea general de Sol por parte de la asamblea popular del barrio de Las Letras. La iniciativa anima así a los simpatizantes del 15-M a apoyar la manifestación desde una perspectiva crítica aunque sin olvidar que el objetivo es común.

lunes, 5 de septiembre de 2011

31 CONGRESO DE TEOLOGÍA: LOS FUNDAMENTALISMOS



8 al 11 de septiembre de 2011
Convoca la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII

El amor es paciente, es amable, el amor no es envidioso ni fanfarrón, no es orgulloso ni destemplado, no busca su interés, no se irrita, no apunta las ofensas, no se alegra de la injusticia, se alegra de la verdad.
(Primera carta a los Corintios 13, 4-6)

Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos, rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos.
(Mateo 5, 43-45)



Jueves 8

19:00 - 19:15 h.
SALUDO DE BIENVENIDA Y PRESENTACIÓN DEL CONGRESO
Federico Pastor
Presidente de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII

19:15 - 20:45 h. PRIMERA PONENCIA
EL FENÓMENO DE LOS FUNDAMENTALISMOS
Y SUS PRINCIPALES MANIFESTACIONES
Esteban Ibarra
Presidente del Movimiento contra la Intolerancia




Viernes 9

10:00 - 11:30 h. • COMUNICACIONES
EXPERIENCIAS ALTERNATIVAS A LOS FUNDAMENTALISMOS
• Conflictos en el África y fundamentalismos
Jean Baptiste Migheri
Teólogo congoleño

• III Asamblea de Redes Cristianas
Raquel Mallavibarrena
Iglesia de Base de Madrid

• El Movimiento 15-M
Emmanuel Rodríguez López
Sociólogo. Editorial Traficante de Sueños
Descanso

12:00 - 13:30 h. • MESA REDONDA
MOVIMIENTOS NEOCONSERVADORES EN LA IGLESIA CATÓLICA
Avelino Seco. Sociólogo
Alberto Moncada. Sociólogo
José Martínez de Velasco. Redactor Jefe de la Agencia EFE y de la Asociación de Periodistas de Información Religiosa


17:00 - 18:30 h. • SEGUNDA PONENCIA
LOS FUNDAMENTALISMOS RELIGIOSOS
José Arregi
Profesor de Teología. Universidad de Deusto

Descanso

19:00 - 20:30 h. • TERCERA PONENCIA
EL MOVIMIENTO RESTAURACIONISTA EN LA IGLESIA CATÓLICA Y LA REPRESIÓN CONTRA LOS TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS
Giovanni Franzoni.
Padre conciliar, teólogo y ex abad de la Basílica de San Pablo Extramuros (Roma)




Sábado 10

10:00 – 11:30 • CUARTA PONENCIA
FUNDAMENTALISMO PATRIARCAL Y FEMINISMO EN EL ISLAM
Ndeye Andújar
Directora de Webislam

Descanso

12:00 - 13:30 h. • QUINTA PONENCIA
FUNDAMENTALISMOS Y RESPUESTA DE LAS RELIGIONES ORIENTALES
Kochurani Abraham
Profesora de Teología Feminista. Universidad de Madras (India)

17:00 - 18:30 h. • SEXTA PONENCIA
FUNDAMENTALISMOS Y LIBERACIÓN EN AMÉRICA LATINA
Geraldina Céspedes
Profesora de Teología Feminista. Universidad Rafael Landívar (Guatemala)

Descanso

19:00 - 20:00 h.
HOMENAJE A JOSÉ MARÍA DÍEZ-ALEGRÍA
POR EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO (1911-2011)
Pedro Miguel Lamet. Periodista. Autor de Díez-Alegría, un jesuita sin papeles
Andrés Tornos. Profesor emérito de la Universidad Pontificia de Comillas
Paquita Sauquillo. Abogada

20:15 - 21:00 h.
CANCIONES Y CUENTOS PARA DESPERTAR EL ALMA
Luis Guitarra. Cantautor
Carmen Sara Floriano. Cuentacuentos




Domingo 11

10:00 - 10:30 h.
AVISOS

10:30 - 11:30 h. • SÉPTIMA PONENCIA
EL DIÁLOGO INTERRELIGIOSO,
ALTERNATIVA A LOS FUNDAMENTALISMOS
Juan José Tamayo
Secretario General de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII

12:00 h.
CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA
Y COLECTA SOLIDARIA
Moceop




Matrícula

Todo el Congreso, 25 €.
Sábado y Domingo, 20 €
Actas del Congreso, 9 €
Pago en metálico, durante el Congreso.

Durante las sesiones del Congreso habrá un servicio de guardería.


Salón de Actos de Comisiones Obreras c/ Lope de Vega, 40. 28014 Madrid
Metro: Banco de España y Atocha Autobuses: 10 - 14 - 27 - 34 y 45






















sábado, 3 de septiembre de 2011

Hijos en el Hijo



Ahora que se ha puesto de moda esto del pensamiento transpersonal y no-dual, entendido no como lo que en realidad es, es decir, un pensamiento relacional, sino como un monismo que reduce toda la realidad a la Conciencia, es habitual ver que las afirmaciones religiosas cristianas que hablan de la existencia de un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo, se interpreten como un ejemplo de conciencia dualista poco desarrollada.




La conciencia dualista, que separa al hombre y a Dios, dicen, es un modo de conciencia que debe ser superado por una nueva conciencia unificadora, transpersonal o integral que se da cuenta de que la realidad no está separada, es Una.




De esta forma, hay algunos autores cristianos que desean hacer una relectura de las afirmaciones tradicionales del cristianismo, de manera que lo que se atribuye a Cristo se atribuya a todos, pues él no sería diferente de los demás, ya que toda división entre él y nosotros sería fruto de la conciencia dual, y por lo tanto, errónea en último término. Todos seríamos Dios pues, todos seríamos Hijos.




Vaya por delante mi respeto a esta visión, que pienso transmite una verdad: la realidad no puede separarse, fragmentarse, está unida. Creo, sin embargo, que está visión no capta la importancia que el cristianismo (y la mística en general) da a la historia concreta.



En realidad, lo que nos viene a decir esta visión es que no es necesario ningún acontecimiento histórico especial para alcanzar la realización humana plena, o salvación, en términos cristianos. Lo que parece que habría que hacer es precisamente superar nuestra mentalidad histórica (personal) para alcanzar esa salvación. La historia sería algo ilusorio, no somos seres históricos y personales, seríamos, ante todo, seres transhistóricos y transpersonales.




El cristianismo, sin embargo, cree que somos seres históricos en esencia, considera que la historia no es una ilusión sino una estructura de nuestra realidad; eso no quiere decir que reduzca la realidad sólo a lo histórico, somos más que historia e individuos, pero también somos historia e individuos (personas), sobre todo somos relación. No se concibe, por lo tanto, una salvación que no se dé en la historia aunque la supere.




Para el cristianismo la salvación o realización plena ha de ser un encuentro (relación) con un acontecimiento histórico y suprahistórico, único y universal a la vez, personal y transpersonal, sencillamente porque eso es lo que somos. Esto es precisamente lo que, o mejor quien, sería Jesucristo. Jesucristo es por lo tanto para los cristianos, un ser diferente de nosotros, y a la vez, igual a nosotros, único y universal, hombre y Dios.




Esta afirmación no se hace desde una conciencia dual, como creen los transpersonales monistas, sino desde una conciencia no dual de verdad, es decir relacional o Trinitaria, que sabe que al realidad no está fragmentada pero tampoco se reduce a una unidad indiferenciada, es unidad en la pluralidad, es historia y eternidad, es comunión, es Trinidad (ni uno ni dos, sino unidad en la pluralidad).




Si la salvación es histórica debe producirse a través de un encuentro con una realidad concreta, eso es la historia, y no simplemente (aunque también) una dimensión profunda en nuestro ser, común a todos, más allá de la historia.




Naturalmente esto no niega que todos seamos seres espirituales, sino que matiza que lo somos a través ese acontecimiento histórico y transhistórico, personal y transpersonal que es lo que los cristianos llamamos Cristo. Todos somos hijos en el Hijo, porque somos hijos en la historia y más allá de ella.



La salvación cristiana, por lo tanto, se da en la historia, es para vivirla aquí y ahora, eso es el Reino una nueva manera de vivir y convivir en este mundo, que se prolonga más allá de él. Lo que no se viva aquí no se vivirá fuera de aquí. Así decía Evagrio Póntico, como nos recordaba Panikkar, que “el que no viva la vida eterna aquí que se olvide de la vida eterna”. De ahí, la importancia que se da a trabajar por construir la justicia en este mundo y por ayudar a los pobres, de hecho, dirá Jesús que eso es lo que va a determinar en último término que nos realicemos (salvemos) o no: ”porque tuve hambre y me disteis de comer… cuando lo hicisteis con uno de estos –los pobres-. Si no valoramos la historia como algo totalmente real y decisivo, la pobreza y la injusticia siempre puede terminar siendo justificada.



En realidad, esta es la visión de toda mística, que en el cristianismo toma la forma que hemos explicado. La mística busca vivir en la historia la plenitud, no escapando de la historia sino realizándola y aceptándola como una estructura propia de la realidad. La historia no es ninguna ilusión, si bien no hay que identificar la historia con todo lo que vivimos aquí, en donde se mezcla lo real e irreal. Pero lo que hay de real en la historia que vivimos aquí continuará en la eternidad. El cristianismo cree que la historia, transfigurada- separada de lo que no era real en ella-, continuará en la eternidad. La eternidad no sería así algo estático sino dinámico, vivo, por eso se describe como una ciudad, un banquete, una fiesta.




Esta visión, ya digo, es propia de la mística y podría encontrarse, con formas propias, en todas las tradiciones completas (es decir que posean una mística). Por ejemplo, en el budismo se dice que “samsara es nirvana y nirvana es samsara”, devenir y vacío son dos caras de la realidad. En el hinduismo el “atman es Brahman” se interpretaría también así, etc…



La mística hoy se ve amenazada por varios peligros: la tecnocracia laicista, la religiosidad sacralizada (esa conciencia dualista que denuncian los monistas) y por el gnosticismo, que hoy toma la forma de monismo. Y monismo es lo que, muchas veces, se esconde detrás de esa afirmación de que somos dioses sin necesidad de un mediador en la historia (mediador que encontraremos en todas las religiones: la Torá, el Corán, Buda, los Vedas, el Emperador, el Sabio, etc…).

viernes, 2 de septiembre de 2011

El esoterismo y la mística, dos espiritualidades distintas y complementarias.



Sé que algunos/as que leéis el blog estáis interesados en esto del esoterismo, por eso, de vez en cuando, me animo a escribir mis pensamientos sobre este tema. Otros se me asustan porque identifican el esoterismo con la adivinación de cartas y demás temas afines.



Lo primero, por tanto, es despejar malentendidos. El esoterismo nada tiene que ver con el ocultismo, salvo en que éste (el ocultismo) es su degeneración, convertido en un producto de consumo más de la sociedad moderna. El esoterismo es una espiritualidad que está muy presente en las sociedades tradicionales, y que ha ido desapareciendo o disminuyendo mucho en la modernidad, representada por las organizaciones de tipo iniciático que existían en esas sociedades. Esotérico es el sufismo en el islam, la cábala en el judaísmo y la masonería en el cristianismo, por citar algunos ejemplos.




Un servidor, como otros muchos, nos acercamos a la religión después de interesarnos en el esoterismo. Hay que decir que en el siglo XX ha habido un estudio serio de las corrientes esotéricas, entendidas como digo, por figuras muy interesantes como Jung, René Guénon, Mircea Eliade o Henri Corbin.




Lo cierto es que cada uno de estos pensadores coinciden en bastantes cosas, en su visión sobre qué es eso del esoterismo, y difieren también en bastantes otras. A mí, quien más me influyó en mis años mozos fue René Guénon, puede decirse que su lectura me hizo descubrir que eso de la espiritualidad era algo mucho más interesante y sabio de lo que creía, hasta el punto de darme cuenta de que ese era mi camino. Bueno esto son las batallitas del abuelo.




Simplificando mucho podría decirse que Guenon sostiene que el esoterismo es, algo así, como una supraespiritualidad común de la humanidad, de la que las diversas tradiciones religiosas o espirituales son adaptaciones a pueblos y tiempos diversos. El esoterismo sería un punto de vista espiritual más puro, suprarreligioso, y la religión sería una experiencia espiritual más mediatizada por la subjetividad del ser humano (adaptada al punto de vista de la mente racional y de las emociones, por tanto, más engañosa).




Guenon elaboró algo así como una summa o síntesis de lo que sería la doctrina esotérica y la fue encontrando en cada tradición religiosa diferente. Creyó confirmar de esta forma su tesis de que la espiritualidad esotérica era el núcleo de todas las religiones.




Su obra ha generado todo un movimiento espiritual en Francia, y en otras partes del mundo, llamado pensamiento tradicional o perennialismo que sigue, con más o menos cercanía, las ideas y propuestas guenonianas. Ahora bien, en general los guenonianos poco tienen que ver con la brillantez de Guenon y se han convertido en “escolásticos” que repiten sus ideas de forma acrítica.


De todas formas, las tesis de Guenon no han sido aceptadas por el pensamiento universitario. En general, los estudiosos más científicos niegan la existencia del esoterismo como una doctrina unitaria y más bien hablan de una experiencia análoga y un punto de vista similar entre los diversos esoterismos existentes. Yo me apunto más a esta visión.




El punto de vista de los diversos esoterismos coincidiría en que todos consideran que hay “mundo” interior (“esos” es “interno” en griego) en la realidad externa, es un mundo intermedio entre el Misterio, el Ser, Dios y la pluralidad del mundo sensible, que une ambos. Es el mundo de los Arquetipos de Jung, de los ángeles de las religiones semíticas, de las Ideas de Platón… Acceder a este mundo es el deseo de los esoteristas, irse unificando con esos arquetipos, que expresan experiencias más amplias de conciencia que la conciencia habitual hasta alcanzar la unificación con el Ser o el No-Ser, el Misterio. Jung hablaba del proceso de individuación por el que el sr humano iba atravesando y encarnando los diversos arquetipos hasta integrarse y unificarse con ellos, transcendiéndolos.




Algo fundamental para que hablemos de que una tradición es esotérica es que no esté abierta a todos, sólo a los iniciados. Esto ha dado lugar a muchas críticas, a sospechas y, en ocasiones, a que personas sin escrúpulos se aprovechen de estos grupos para sus fines personales nada espirituales. Pero es esencial, de todas formas, que el trabajo se haga en grupos reducidos que puedan controlar que no se produzcan problemas. El trabajo esotérico, si se hace en serio, es un trabajo con dimensiones profundas de la conciencia y pueden darse problemas como brotes psicóticos o visiones religiosas patológicas si no se va con cuidado.



En el esoterismo se habla de dos tipos de experiencias que hay que atravesar:




- los Misterios Menores: alcanzar un equilibrio personal y abrirse al misterio; es el trabajo de construcción d la personalidad y de lucha con las pasiones, corresponde al camino del artesano y del caballero.
- Los Misterios Mayores: Es ir más allá del ego, de la individualidad y unificarse con el Ser, con el Misterio. Es la Gnosis, la Iluminación. Es el trabajo sacerdotal.




El esoterismo que se queda en la pura iluminación se convierte en un gnosticismo, en una espiritualidad desencarnada y patológica. El verdadero gnóstico intentará vivir los valores de la experiencia descubierta en la iluminación en la vida cotidiana, se verá como un canal del Ser, de Dios, en la Historia.




Encontrarse con un practicante auténtico del esoterismo es una gozada, el trabajo realizado les ha llevado a desarrollar una sensibilidad estética y simbólica que les hace muy espirituales.



Quizá uno percibe que esta cualidad es precisamente también su limitación y que corren el riesgo de un espiritualismo que les aleje de la realidad y les aleje de sus semejantes.



La Mística comienza de alguna manera cuando el esoterismo termina. No se fija mucho en el “mundo intermedio” de los arquetipos y se centra en una praxis muy sencilla y pura de concentración en el Ser buscando la iluminación ante todo, la unificación con Dios. Está abierta a todos, por lo sencillo de su método, aunque muchos no podrán vivirla a pesar de practicar el método.



La meta de la mística no es la iluminación. Al final buscará “perder la iluminación” para no quedarse colgado de ella y vivir esa experiencia de comunión en cada relación y acción de la vida cotidiana, en la historia concreta y profana, casi sin darse cuenta, de manera espontánea y natural. El místico no quiere diferenciarse mucho del resto de sus semejantes, es uno más, si bien intenta ir transformando su alrededor creando comunión y mayor conciencia sin que se dé cuenta ni él mismo. La mística es el núcleo de toda religión. El monacato suele ser la forma institucionalizada de la misma.



Desde mi punto de vista la mística es la experiencia espiritual más completa y humanizadora.
De hecho, los esoterismos vinculados a una religión reconocen que la mística es la meta y nunca se sitúan por encima de ella. La caballería y la masonería se situaron siempre bajo el amparo de los monjes, aprendiendo de ellos.



Ahora bien, muchas organizaciones esotéricas no son sólo esotéricas, tienen también un núcleo místico en su interior. Por eso, no se puede fácilmente clasificar las organizaciones concretas. Hablamos pues de manera general, para elaborar un mapa e referencia.




En cualquier caso, ambas son espiritualidades legítimas y que deberían dialogar y enriquecerse mutuamente, de ahí que siempre insista, por ejemplo, en la necesidad de que aquí, en occidente, el esoterismo masónico y el monacato se vayan conociendo mejor y volviendo a reconciliar como lo estuvieron antaño. Nos ayudaría mucho a enriquecer nuestro patrimonio mutuo y a superar la fractura entre laicidad y religión.










jueves, 1 de septiembre de 2011

La paciencia tiene un límite Srs. Políticos. Exijamos un Referendum.



Is. 1,23 "Tus jefes son bandidos, socios de ladrones"
Is. 26;11 "Que miren confundidos (Señor) tu celo por el Pueblo"


Hoy estoy cansado,pensaba acostarme pronto pero al final la actualidad manda. Me entero de que los partidos mayoritarios deciden cambiar la Constitución para garantizar que el Estado no superara un determinado límite de déficit. No sé si lo entendí bien, creo que es eso.




Parece ser que “los mercados” (os aclaro que esto es un eufemismo para no hablar de ciertos sinvergüenzas especuladores, y perdonar el exabrupto, pero es que hay cosas que “claman al cielo”) exigen esta garantía de que vamos a devolverles la deuda que tenemos con ellos ( y de esto habría mucho que hablar). Que este conjunto de gangsters nos exijan esto no me causa ninguna sorpresa, que nuestros políticos, sin consultar con el pueblo, acepten el chantaje me llena de ira e impotencia.




Si teníamos dudas de quién manda aquí y para qué sirven nuestros votos, los políticos nos lo han dejado muy claro. Aquí manda el Capital. Parece ser que si mañana los mercados deciden que es mejor para sus intereses que pasemos a ser una dictadura pues, ya se sabe… a jod…rse.




En cuanto al PSOE, no doy crédito… sencillamente (el PP al fin y al cabo cree en esto de “los mercados”).




En este mundo de locos que es el sistema económico y social en el que vivimos, los trabajadores han tenido que ir creando ciertos instrumentos para sobrevivir en medio de esta “lucha de clases” que ellos no han creado pero que les afecta. Han sido los sindicatos y los partidos de clase, que se decía antes. El pueblo además es muy fiel a los instrumentos que ha creado y sigue apoyándolos a pesar de sus imperfecciones, pues el pueblo está acostumbrado a sufrir derrota tras derrota y es solidario frente a los opresores, de manera casi instintiva en muchos casos, agarrándose a un "clavo ardiendo".



Ahora bien, una cosa es el apoyo a los instrumentos que han apoyado tradicionalmente las aspiraciones populares, a pesar de sus limitaciones, y otra es que estos instrumentos nos traicionen descaradamente. La paciencia tiene un límite señores dirigentes del Psoe. Den ustedes voz a las bases y hagan primarias. Porque hay mucho que renovar entre los actuales dirigentes. Muchos deben irse a la calle.




Desgraciadamente, al estar en el sistema, los líderes de los partidos y sindicatos de trabajadores se van distanciando de las bases y sufren la influencia de la cultura burguesa dominante. Cuando no es que sufran esa influencia, sino que la promueven descaradamente, es hora de mandarlos a casa.




Esta crisis va a despertar (está despertando) muchas conciencias, conciencias que van a pedir un cambio de verdad, una democracia económica y social de verdad, el sistema ya no puede ocultar sus vergüenzas y cada vez son más los perjudicados por “los mercados”.



El Psoe debe pasar por una crisis gorda y replantearse su identidad y su función. El reformismo que venció en el partido en el comienzo de la Transición ha demostrado los límites que tiene, y cómo, al final, no es más que una forma de defensa del capitalismo, más que de los trabajadores. Quizá sea hora de retomar un proyecto de transformación de verdad de la sociedad, recuperar aquello del socialismo autogestionario.




El pueblo se va a ir radicalizando en sus demandas, y es justo que así lo haga. l Pueblo no es un bravucón, sencillamente reacciona ante las agresiones de lso bandidos financieros, que son cada vez mayores. Esto no permite cualquier tipo de actuación, claro. Lo que parece cada vez más claro es que este modelo de democracia formal parece cada día más imperfecto. Todo sigue atado y bien atado, en manos del Capital.




El Psoe debe recuperar la función y la identidad para la que fue creado, la defensa de los trabajadores y trabajar por una verdadera transformación de la sociedad. Una nueva generación de dirigentes debe tomar las riendas del partido con un proyecto de transformación del sistema de verdad.




En las próximas elecciones muchos trabajadores votarán a la derecha, piensan que si no queda otra que transigir con el neoliberalismo, es mejor que lo haga un gobierno de derechas que contará con más apoyo en el exterior y posiblemente hará mejor ese tipo de políticas.



Votar a la derecha ahora es un gran error, pero muchos trabajadores han perdido esperanzas y conciencia de clase. Y en parte, el aburguesamiento del Psoe es también responsable de esta ausencia de un proyecto y una conciencia clara entre los trabajadores.




En fin, parece que estamos al final de un ciclo, si el Psoe no cambia y se convierte de verdad en un instrumento del pueblo, que se olvide de sobrevivir a este ciclo que anuncia una transformación de muchas cosas.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Otra Liturgia y Otra Iglesia es posible



Una de las consecuencias más destacadas del Concilio Vaticano II ha sido la llamada renovación litúrgica (renovación de las formas de culto) con la que se intentó que los fieles participasen de verdad en las celebraciones.



A estas alturas puede decirse que pocos parecen satisfechos con el estado actual de la liturgia. Los más “progresistas” siguen considerando que la liturgia continúa siendo demasiado sacralizada y ritualista. Para los más “conservadores”, sin embargo, ha habido un libertinaje y demasiada “creatividad” que ha hecho que la liturgia pierda el misterio y hasta se le pierda el respeto. Para ellos, la liturgia debe estar destacadamente separada de la actividad profana (aunque teóricamente acepten la unión vida y liturgia), los rituales deben cumplirse de modo estricto, la liturgia tiene fuerza por sí misma y con esa fuerza que tiene en sí misma nos transforma. La primacía está en el culto y no en la vida, por ello, la liturgia es la actividad central de la Iglesia y debe serlo del cristiano.




Creo que esta visión es un magnífico ejemplo de lo que llamo “religiosidad sacralizada”, centrada en sí misma y no en la Vida, que se considera superior a lo profano y que cree que es ella la que le da la “energía” y la legitimidad a lo secular. La Unión que hacen estos conservadores de la Vida y la liturgia da primacía a la liturgia sobre la Vida. Por eso, lo importante para ellos es que la liturgia “esté” bien hecha, ya que de ahí vendrán los cambios en nuestra vida.



Lo curioso es que Jesús y los primeros cristianos combatieron está visión (de Jesús no se dice nunca que fuera al Templo a rezar, iba a hablar con la gente), ya presente en su época en relación con culto judío, siguiendo la tradición de los profetas del Antiguo Testamento, que denuncian reiteradamente el culto que se olvida de la justicia en la vida (el justo en el Antiguo Testamento no es el “virtuoso”, es el que defiende a los débiles y a los pobres fundamentalmente).




Para la visión cristiana plena la liturgia no sólo no se puede separar de la vida sino que no está centrada en sí misma sino en la Vida. La Vida está por encima del culto. El culto cristiano verdadero es el culto “existencial”, vivir el amor poniéndose al servicio de los otros en especial de los más desfavorecidos, no el culto litúrgico.




Ahora bien, a pesar de la crítica al culto centrado en sí mismo, los cristianos fueron conscientes de que las experiencias más importantes de la vida no se pueden expresar nada más que a través de símbolos, que para ser lo que deben ser (mediaciones) no pueden estar centrados en sí mismos sino remitir al Misterio que expresan, en el caso cristiano este Misterio está en presente en la Historia, en la Vida.




El culto cristiano haría así presente de modo simbólico el llamado Misterio Pascual (Muerte y Resurrección de Cristo) que es como los cristianos han conocido el misterio de Dios en la Historia. Dios estaría pues presente en toda la Historia, en toda la vida y en el culto se manifestaría de modo simbólico esta presencia real.




El problema empieza cuando se separa el culto del resto de la vida y se coloca por encima de ella. Quien no viva los valores del Reino, que es el modo de vivir el misterio Pascual en nosotros, en la vida cotidiana, que se olvide de que el culto dé frutos en él. El culto es eficaz en nosotros si vivimos en la vida los valores que celebramos en el culto. Si damos primacía a la vida sobre el culto.




Es fácil escuchar a los cristianos de “toda la vida” quejándose de que el participar a diario en la Eucaristía no produce los frutos “prometidos”, sintiéndose culpables o frustrados por ello. Otros han descubierto que cuando viven los valores del Reino primero en la vida cotidiana (siendo solidarios, poniéndose de verdad de parte de los pobres, siendo generadores de comunión a su alrededor pero confrontando las injusticias de modo no violento y resistente) la liturgia les llena de energía y de vida, a pesar de su lenguaje y maneras poco adecuados en ocasiones en su forma actual. Es entonces cuando la liturgia se convierte en fuente y cumbre de la experiencia cristiana como más o menos viene a decir el Concilio Vaticano II.




En definitiva, la liturgia, separada del resto de la vida no tiene “fuerza” por sí misma, de modo que una mera reforma de la liturgia si no va acompañada de una reforma de la vida de la Iglesia carece de fuerza. Por eso, cambiar sólo las formas del culto y no cambiar las estructuras eclesiales para hacerlas más cercanas a los valores del Reino (mayor compromiso con los pobres, mayor colegialidad) de poco vale.




De manera inevitable, por ello, los males que se querían combatir no han desaparecido con la renovación litúrgica. Nuestra liturgia sigue estando sacralizada en demasía (centrada en sí misma y en lo sagrado), su lenguaje es teológico y metafísico y no predominantemente social, como corresponde a un culto que no puede celebrarse sin compromiso con la justicia (con los más pobres). Por otro lado, su teología en ocasiones es más que cuestionable, presentando a Dios como justiciero, a veces, con un lenguaje violento, rechazando o discriminando a las mujeres o los homosexuales, los laicos, los divorciados, las otras religiones, etc… Todas estas imágenes falsas de Dios deberían desaparecer de nuestras lecturas y de nuestras oraciones.




Nuestra liturgia es demasiado logocéntrica y “parlanchina”, mucha palabra y poco silencio. Somos más rezadores que orantes. Parece necesaria más sencillez, más silencio, más cuerpo, más sobriedad y menos teatralidad. Recuperar un lenguaje más existencial, emocional, místico frente al lenguaje muy abstracto de la teología.




También puede verse mucho ritualismo en nuestra liturgia. Algunos acusan de devocionismo toda práctica litúrgica creativa o nueva, pues consideran que liturgia es sólo lo legislado como tal por la Iglesia institucional. Sin advertir, que el devocionismo es precisamente tener una visión sacralizada, y aislada de lo social, de la liturgia.




Naturalmente que es necesaria la creatividad y la espontaneidad en la liturgia. Las comunidades cristinas primitivas fueron muy creativas, había muchos más símbolos (sólo será en el siglo XII cuando se reducen a siete los sacramentos, antes se hablaba de muchos más) y estos se creaban según las necesidades, así como los ministerios (servicios) tanto litúrgicos como comunitarios en general. Necesitamos pues una liturgia más plural y creativa, con unos mínimos límites, claro.



Ahora bien, una liturgia más plural no se logra cambiando formas, se logra en una Iglesia más plural, como decía antes. Quizá esta pluralidad hoy en la Iglesia es la gran necesidad: que puedan convivir todas las tendencias; quizá un modo de lograrlo sería que junto a la gran iglesia institucional administradora de sacramentos en masa, pongamos el acento en una Iglesia de comunidades plurales: unas más tradicionales y otras más progresistas (éstas deberían ser la línea mayoritaria ya que son las que admiten y promocionan mejor la pluralidad en la Iglesia). Cada comunidad, junto a la liturgia común, podría ir desarrollando nuevos signos y nuevos ministerios como decía, así se iría generando ese pluralismo.




Creo que en la sociedad que vivimos, que podríamos llamar de transición entre un sistema capitalista decadente y un cambio radical posiblemente hacia un mundo más místico, socialista y democrático, el modo de estar la Iglesia es el pluralismo. El sistema capitalista genera inevitablemente el conflicto y la tensión en la sociedad, el único modo de vivir ese conflicto es el pluralismo. Hoy la Iglesia, si no quiere convertirse en una secta, o romperse en mil pedazos y además quiere contribuir a la comunión en la sociedad, debe practicar y vivir el pluralismo. El proyecto de una iglesia neoconservadora se adapta mal a este modo de estar, sólo una iglesia más progresista puede vivir bien ese pluralismo.




De todas formas, creo que no podemos quedarnos aquí, el pluralismo no puede ser el único principio en la Iglesia, la Iglesia es comunión, por tanto, debería ser más visible lo que nos une que lo que nos separa. Ya digo que creo que en la sociedad capitalista esta unidad no es posible ni deseable, ya que podría ser un uniformismo que quisiera ocultar la tensión y el conflicto que es la esencia de un sistema irracional e injusto como el nuestro.




Sólo si la sociedad va cambiando de sistema, caminando hacia formas más solidarias, democráticas y no capitalistas, sería posible encontrar menos conflicto en la sociedad y en la Iglesia y más consenso en los valores de todos. Contribuir, por tanto, a cambiar la sociedad en una dirección socialista y democrática debe ser una de las tareas de los grupos eclesiales que quieran lograr esa mayor unión en la Iglesia y en la sociedad. La Iglesia cambiará cuando cambie la sociedad. Al final, como siempre, Iglesia y sociedad, liturgia y Vida, aún teniendo en ocasiones una relación dialéctica, no pueden separarse.



lunes, 29 de agosto de 2011

La mística no es gnosticismo ni religiosidad sacralizada



Desde hace tiempo se habla del final de la religión; en otra época se pensaba que la secularización acabaría con lo religioso; después, cuando se ha visto que esto no ha sido así, sino que lo religioso sigue en auge, a veces en sus formas más patológicas (fundamentalismo), se ha variado el discurso y se dice que lo religioso va a ser sustituido por una espiritualidad transconfesional, que, según dicen, es una forma más avanzada de conciencia que lo religioso.




El caso es que tengo mis dudas, me parece que esa supuesta espiritualidad transconfesional suele esconder una forma de gnosticismo moderno, que es lo que los maestros zen llaman la enfermedad zen o los maestros cristianos llaman el quietismo. Y el gnosticismo no es lo mismo que la mística.




Si se pierde la experiencia religiosa se perdería la mística religiosa y esto creo que sería una gran pérdida para la cultura humana (otra cosa es que las religiones estén necesitadas de una gran reforma, lo cual me parece evidente). No creo que la mística se dé sólo en la religión, claro, hay una mística laica. Ambas son diferentes, sin embargo, no es una superior a la otra, sino que se complementan y pueden dialogar y aprender una de la otra. Y esto sería muy deseable. Para ello, naturalmente, se tienen que reconocer ambas; si el místico laico tacha al cristianismo de falsificación de lo querido por Cristo o el místico cristiano llama pseudomística a la mística laica, difícil diálogo hay ahí. Esto no quiere decir que no se pueda criticar en el otro aspectos que consideremos necesario hacerlo, pero siempre desde la aceptación básica previa.




Por otro lado, creo que algunos defensores del final de la religión confunden la experiencia religiosa auténtica con la “religiosidad sacralizada”, que es su expresión decadente cuando la mística deja de tener el lugar central que le corresponde dentro de la religión.



La “religiosidad sacralizada” separa lo sagrado y lo profano, considerando lo sagrado como “superior” a lo profano, que prácticamente adquiere su derecho a existir por su vinculación con lo religioso. Dios se sacraliza y está separado del ser humano, la relación con Dios se entiende en términos de obediencia y se expresa en la praxis religiosa, en especial el culto y la moral confesional- ( hay una mística de la praxis que no hay que confundir con la religiosidad sacralizada). La conciencia que late detrás de esta visión es evidentemente dualista.




La auténtica experiencia religiosa es no dual y relacional (no puede darse lo uno sin lo otro). En esta experiencia sagrado y profano se diferencian pero no están separados, de hecho lo religioso (el culto) celebra el misterio que vivimos en la Vida (ámbito profano) y sólo es eficaz de verdad si lo que se celebra se vive en la vida. El centro de la religión no es la religión es la Vida, la religión tiene como centro la la Secularidad Sagrada, lo santo no lo sagrado (lo separado de la vida). Lo santo es lo profano convertido en lugar pleno de revelación del misterio. La religión no se encierra en sí misma, se abre a la vida y conduce a estar más en la vida y en la realidad, sin perder la dimensión simbólica que es el ámbito propiamente religioso en este tipo de experiencia.
Esta es la visión propia de la mística. El hombre, Dios y el cosmos sin ser iguales están en comunión y constituyen una realidad. Se diferencian pero no se separan. La mística describe la realidad como comunión, como Unidad en la pluralidad, como Trinidad, su lenguaje es relacional y amoroso normalmente (también hay una mística válida que utiliza un lenguaje apofático y cognitivo más que amoroso).




Frente a la mística se encontraría el gnosticismo (no la gnosis, hay un tipo de gnosis que es mística auténtica) que algunos confunden con ella. El gnosticismo es una experiencia “monista”, que es como algunos entiende ahora la no dualidad. El gnosticismo actual dice que todo es conciencia, que la realidad concreta es ilusión. El individuo es ilusorio y sólo existe la Conciencia. Y es que si el no-dualismo no es relacional suele confundirse con el monismo.




Vivir desde un tipo u otro de experiencia conduce a conductas muy diferentes, creo:




- La religiosidad sacralizada suele conducir a la teocracia y al fundamentalismo.




- El gnosticismo a una espiritualidad desencarnada, que se olvida del sufrimiento y la injusticia (que según cree son una ilusión).




- La mística intenta vivir con los pies bien en la tierra, siente pasión por el ser humano y busca colaborar en lo que puede aliviar su sufrimiento. Sin protagonismos pero sin huir de apoyar al otro.




Los místicos suelen ser sencillos y no llamar demasiado la atención, de hecho, creo que los místicos más auténticos son los que ignoran que lo son, pues para ellos, su modo de actuar es lo normal, lo que todo ser humano hace o debería hacer. Los gnosticistas suelen ser muy conscientes de su “iluminación”, que parece les libra de ser uno más y los convierte en “maestros” no pocas veces de voz engolada y mirada penetrante (¿invasiva?)…




En fin, si lo que vamos es a sustituir la religión por el gnosticismo, conmigo que no cuenten. Si de lo que se trata es de renovar la religión, hacerla más mística, más humanizadora, más liberadora y más abierta a aprender de todo y de todos, entonces me apunto.

sábado, 27 de agosto de 2011

El cristianismo no es un espiritualismo “desencarnado” ni una ideología revolucionaria, es una mística comprometida

Últimamente he escrito algunos post más “políticos”, si queréis. No me gustaría que alguno/a llegase a la conclusión de que creo que el cristianismo no es más que un proyecto político o una ideología. El cristianismo es una religión, en el mejor sentido de este término, y como el centro de la religión es la mística, creo que el cristianismo en es, ante todo, una mística.


Si reducimos el cristianismo a una ideología político-religiosa no estaremos contribuyendo a hacer ninguna “revolución” o “transformación de verdad” del sistema, estaremos sustituyendo un sistema por otro diferente, pero “sistema” al fin y al cabo, y por tanto tan alienante o más que lo que dejamos atrás.


En fin, ya tenemos mucha experiencia de la “sequedad” que produce, en las comunidades cristianas que han caído en ello, el reducir la fe a una ideología política de izquierdas o derechas. Al final, todo se convierte en discusión estéril, intelectualismo, criticismo, buscarle los tres pies al gato… y un buen número termina quemado o quemadísimo. No podemos reducirnos a ser meros “militantes” ya que en nosotros hay un anhelo de mucho más, de mística, y es que el místico no es un tipo de ser humano especial, sino que todo ser humano es un tipo de místico especial.


Hay en nosotros un deseo de Comunión, de amor, de la salida de la mente dual (que siempre duda y está angustiada) al amor lúcido que pacifica y unifica.


Cristiano es quien en Cristo encuentra el camino de “regreso a casa”, al Ser, al Amor, al Misterio, a Dios. Si el cristianismo no es ante todo un encuentro con lo más profundo nuestro y con lo más profundo de la realidad, si no es una experiencia de comunión con Todo y todos sin dejar de ser quienes somos, no sé qué puede ser.


Por supuesto, el cristianismo expresa esta experiencia de un modo propio. Suele hacerlo privilegiando los términos relacionales (no es incompatible lo relacional y lo no dual, más bien son dos modos de decir lo mismo), generalmente el místico cristiano experimenta una presencia personal que nos acompaña, nos habita, que habita todo. De modo que poco a poco dejamos de identificarnos sólo con nuestra individualidad y descubrimos que la Presencia y nosotros son dos caras de la misma realidad que lo abarca todo, y esto sin dejar de ser quienes somos.”Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo” dicen que decía San Agustín.

La mística auténtica sabe que “quedarse en la experiencia” espiritual no es la meta el camino, más bien es una desviación del mismo. La mística puede ser una forma muy refinada, muy cínica o muy cobarde de evadirse de la realidad, en especial de la realidad social donde las tensiones son más fuertes, refugiándonos en el ámbito interno o interpersonal. Ahora bien, lanzarse a la política sin estar afianzados en lo más profundo nuestro puede llegar a ser lanzarse al “infierno” rociado de gasolina.

Al final, ésta fractura entre mística y compromiso es una manifestación más de la situación de desorientación y desorden e injusticia de nuestra sociedad y cultura.


Una de las personalidades que más han influido en la mística Occidental es el Papa Gregorio Magno, un hombre que conoció bien la mística cristiana oriental y occidental. Para él era muy importante que el contemplativo no cayera en actitudes quietistas o gnosticistas. Señalaba la importancia de desarrollar una actitud fundamental al final del camino: la “condescendencia” (término que en latin no tiene el sentido paternalista que le damos nosotros), algo así como bajar de la contemplación y ponerse a caminar con el otro (empatía diríamos hoy quizá).


Si al final del camino no sentimos pasión por el ser humano y deseos de comprometernos en mejorar la vida de todos, no desde el protagonismo, sino desde el acompañar a todos ( en especial a los más débiles y pobres) en su camino como un compañero más, es que el ego se comió todo el trabajo espiritual.


Pienso que hoy un contemplativo debe dar una gran importancia a la acción política, más cuando la experiencia mística nos lleva a experimentar que somos comunión y relación, por lo tanto, que lo social es fundamental.

No se puede separar pues lo uno de lo otro si no queremos generar más fragmentación y confusión en nuestro mundo. Y permitirme que diga que creo que hoy el cristianismo, depurando lo que tenga que depurar, es precisamente una de las mejores vías para conseguir vivir unidas estas dos realidades.





jueves, 25 de agosto de 2011

El Proyecto Revolucionario de Jesús



Como me ha pasado en otras ocasiones, cada vez que el Papa viene a España, me encuentro con que, los ya son católicos muy convencidos, se quedan entusiasmados con la visita, mientras que una serie de personas, que se habían alejado de la Iglesia y están intentando acercarse con mucha sinceridad, se quedan horrorizadas y abortan todo acercamiento, al descubrir que el estilo del que huyeron está todavía en pleno vigor en la actual iglesia.




Creo que para muchos el principal obstáculo para acercarse hoy al cristianismo es precisamente el estilo, el discurso y las estructuras eclesiales existentes. Algunos se confunden y creen que el cristianismo es eso. Como recordaba el Concilio Vaticano II mucho del ateísmo se debía a los propios cristianos que hemos velado el mensaje de Jesús.




Como nos explica José María Castillo (uno de los mejores y más pedagógicos teólogos de España) Jesús fue un judío laico y marginal cuya acción histórica fundamental fue crear una comunidad de discípulos que intentaba ser signo e instrumento de una nueva sociedad constituida por hombres y mujeres nuevos: el reino de Dios.



La Comunidad de Jesús no fueron los Doce, sino un grupo más amplio. La comunidad es anterior a los Doce y de ella fueron ellos seleccionados como símbolo del Nuevo Israel (las 12 tribus). La jerarquía no es anterior a la comunidad sino que nace de ella y está a su servicio.




Jesús no crea esta comunidad para dar “la salvación”, ya que en numerosas ocasiones (por ejemplo al preguntarle el joven rico) dirá que para “salvarse” sólo es necesario cumplir los mandamientos, es decir, ser ético.



La Comunidad inaugura el Reinado, la nueva sociedad, que comienza ya en el propio Jesús.




Para entrar en ella pide “que se renuncie al dinero”, es decir, a las ataduras con el sistema dominante y dominador (“el mundo”) que se basa en la desigualdad y la explotación del hombre por el hombre.




Las llamadas “Bienaventuranzas” son el programa que Jesús les propone, de ellas la fundamental es: elegir ser pobres para que Dios sea rey en nosotros, es decir, a diferencia de los políticos y los sacerdotes que buscan dominar a la gente, en la comunidad lo principal es servirse unos a otros, compartir con todos y debe reinar una igualdad básica. Recuerda mucho a lo que hoy llamamos el socialismo si bien con una fuerte vivencia mística.



Su programa no es reformar el sistema vigente es cambiarlo, hacer algo nuevo y diferente, Jesús en este sentido es un revolucionario y no un reformista.



El mensaje de Jesús no se puede reducir, por lo tanto, al ámbito de lo religioso (si bien lo incluye), Jesús va más allá de lo religioso, hace ver que la religión es para la vida y que muchas veces la religión es un obstáculo para lograr esa vida plena.




Los primeros cristianos fueron muy críticos con la religión, viendo en Jesús la plenitud de lo que la religión pretendía, sin lograrlo. Así Jesús, el laico, es el verdadero sacerdote; Jesús, el siervo, es el verdadero rey; Jesús, el maldito que murió en el madero reprobado por Dios según los sacerdotes, es el Señor. Todo este lenguaje es utilizado de forma casi contracultural. Se utilizan términos religiosos para realidades seculares haciendo ver que la vida es donde se vive la realidad de la que la religión sólo es un símbolo. Y en ocasiones una deformación.




En Jesús, el obrero, laico, se descubrieron la plenitud de lo religioso (el Cristo, el Mesías, el Hijo). El cristianismo rompió así con la mentalidad sacral (dualista, fragmentada, alienada) que separa lo sagrado y lo profano, descubriendo que lo secular, la Vida, está por encima de la religión. Jesús dirá: los últimos (según la mentalidad alienada) serán los primeros en el reino (en la nueva realidad espiritual y social que predica y vive). La “memoria de Jesús” se convertirá así en una “memoria subversiva”.



Poco a poco, a medida que el cristianismo se fue integrando en el sistema fue perdiendo este espíritu místico y político revolucionario ( el teólogo Metz define al cristianismo como una mística política). Cuando el imperio lo adopta como religión oficial ya se había transformado en una religión, Jesús se había sacralizado y todo se había reducido al ámbito sacral y religioso. Ahora cuando a Jesús se le llamaba señor se intentaba legitimar el sistema político basado en la existencia de señores y siervos. Lo religioso volverá a aparecer como superior a lo secular y lo secular alcanzará su plenitud sólo en lo religioso. Se recupera así al mentalidad alienada, se justificará la dominación de unos sobre otros y lo de los últimos serán lso primeros se entiende en un sentido espiritual y no social.




Ahora bien, el espíritu del cristianismo original no ha desaparecido nunca del todo, comunidades ( e individuos) como las monásticas en los comienzos y otras, después, han ido descubriendo este Jesús de los pobres y de la liberación frente al sistema. Hoy hay muchas comunidades y personas en la Iglesia que viven este espíritu.




Parece que nos encontramos en un tiempo que anuncia un cambio radical, ya no valen reformas, necesitamos una transformación radical. Que además sea integral, de estructuras sociales, políticas, económicas, culturales y de corazones. Posiblemente una sociedad más socialista y más democrática. Necesitamos pues ir creando sujetos sociales que ayuden a ir naciendo esta nueva época. Las comunidades cristianas pueden ser un estupendo lugar para gestar esa revolución que se avecina, evitando caer en dogmatismos ideológicos por su espíritu inconformista y crítico con todo sistema.




Esto supone, eso sí, trabajar por un nuevo estilo, un nuevo lenguaje, unas nuevas estructuras en la Iglesia. Si no cambia, la Iglesia en su actual forma, podría ser un obstáculo para el propio cristianismo y para la sociedad. José María Castillo ponía un ejemplo, imaginemos que en una autopista del siglo XXI se mete un grupo de personas con una cuadriga romana. No sólo se ponen ellas en peligro, sino que ponen en peligro a los demás.




La reforma, pues, de la Iglesia es hoy muy necesaria y es una tarea de todos, no sólo de los cristianos. Así que manos a la obra ¿no?.

lunes, 22 de agosto de 2011

El Ambiguo Balance de la JMJ



Ya terminó la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud católica 2011, la próxima no volverá a celebrarse hasta el 2013, en Río de Janeiro.




En mi opinión, el balance que se desprende de estos días está lleno de ambigüedades, con elementos positivos y demasiados elementos negativos.




Destacaría, por un lado, la alegría, la fraternidad vivida por muchos jóvenes, ajenos a las polémicas políticas, y que han disfrutado de una fiesta organizada para ellos, sin plantearse quizá preguntas importantes, pero con muy buenos deseos de hacer el bien. También ha sido importante que estos corazones jóvenes hayan escuchado el Evangelio de Jesús, sembrándose así unas semillas de la buena noticia anunciada a los pobres, por la que el Maestro de Nazareth vivió y murió, ajusticiado por los políticos y los sacerdotes de aquella época. Son semillas de Revolución, de Humanización.




La Iglesia institucional ha sido el camino por el que ha llegado a nosotros el mensaje de Jesús y esto hay que agradecérselo, si bien el mensaje suele llegar mediatizado y “edulcorado” por los intereses de la propia institución, demasiado “eclesiocéntica” (narcisista), y poco reinocéntrica. El Reino es el centro del mensaje evangélico: Construir el Reino, una sociedad y un mundo fraterno y justo, reconciliado, sostenido por unos corazones en comunión con Dios, el mundo y el cosmos, inclinados a ponerse al servicio de la causa de los pobres y los débiles.




Por desgracia, la institución ha optado por apoyarse, para sufragar el evento, en los poderosos de la sociedad (Bancos, especuladores….) responsables, o del mismo pelaje que los responsables, de la crisis que padecemos. La opción de sectores importantes de la institución por los ricos queda visibilizada así.




El mensaje, como ya estamos acostumbrados, se ha centrado, de manera reduccionista, en los aspectos cúlticos y ascético-moralistas (practicar los sacramentos y la moral personal que dice el magisterio). El proyecto del Reino que abarca toda la vida y va mucho más allá de la religión no se ha presentado así a los jóvenes.



En cuanto al análisis de la actual situación diría que ha sido bastante alienante (ajeno a la vida real de las personas). Parece a una parte de la jerarquía católica le preocupa sobre todo el mundo de las ideas (que los jóvenes no sean relativistas, se casen por la Iglesia o se hagan curas o monjas. De los problemas reales de las personas jóvenes, cosas como que cobren 600 euros, no les paguen a veces horas de trabajo obligatorias, no logren nada más que contratos de obra y servicio, los despidan anualmente para que no alcancen antigüedad en la seguridad social, etc… no parecen estar muy enterados. Los problemas reales de las personas no parecen capaces de llegar a sobrepasar los altos muros del “mundo de las ideas” en que vive una parte de la jerarquía institucional.




Por otro lado, no se ha escuchado de verdad a los jóvenes, ni han hablado de sus problemas en medio de esta crisis, ni han tomado consciencia de las causas de la grave situación que padecen. No se ha seguido el famoso método de los grupos cristianos comprometidos: Ver- Juzgar y Actuar. A los jóvenes les ha tocado ser público o actuar de manera pasiva, asintiendo a todo lo que les dicen. Parece ser que otros (señores mayores de la iglesia normalmente) saben más que ellos lo que les pasa.




El modelo de Iglesia que hemos visto está muy lejos, desde luego, de la Iglesia del Vaticano II. Aquella Iglesia, que en los textos del Concilio decía que debía renunciar incluso a aquellos derechos legítimos si la transmisión del evangelio así lo requería, ha dejado esa humildad y sencillez.




Hemos visto una Iglesia ante la que se postran los poderes públicos (aparentemente claro), que habla un lenguaje que suena a prepotente, en ocasiones.



Con mucha tristeza he visto que se ha intentado enfrentar a jóvenes laicos y católicos, la derecha ha querido criminalizar a los jóvenes laicos, grupos de incontrolados de un ultraizquierdismo infantil (como decía Lenin) han hostigado a jóvenes católicos y jóvenes supuestamente católicos (más bien de ultraderecha) a los laicos.



Realmente en ambos lados hay gente comprometida y valiosa, que están mucho más cerca de lo que creen. Así lo ha hecho ver la asamblea conjunta entre jóvenes del 15M y peregrinos de la jmj. Que se establezcan estos lazos es estupendo, e indica la pluralidad de ambos grupos de jóvenes.
La espiritualidad y la lucha por la justicia hoy deben ir de la mano, si no, no habrá una verdadera transformación social y la necesitamos como agua de Mayo.




El problema no es la laicidad ni la religión, el problema es que el sistema pone al dinero por encima de las personas. De esto no se ha hablado mucho en la JMJ, pero se ha escuchado a Jesús y al Evangelio y esto siempre es una buena noticia para los pobres y los oprimidos.




domingo, 21 de agosto de 2011

El Gobierno admite posibles irregularidades tras la manifestación laica del jueves

Público

Tomado de http://www.redescristianas.net/2011/08/20/el-gobierno-admite-posibles-irregularidades-tras-la-manifestacion-laica-del-jueves/

El Gobierno se vio forzado a rectificar. Por la mañana, negó que la Policía hubiese desalojado con una violencia excesiva a los manifestantes laicos de la Puerta del Sol las noches del miércoles (víspera de la llegada del papa) y el jueves. A última hora de la tarde, desde el PSOE se lanzaron varios mensajes pidiendo que se depurasen responsabilidades. Y, a las once de la noche, el Ministerio del Interior confirmó que había abierto un procedimieno denominado “información reservada”, sobre el caso del fotógrafo agredido el jueves en el centro de Madrid, para investigar si se han producido irregularidades.

En la era de internet es difícil camuflar los abusos policiales. Si el jueves se difundió un vídeo en el que un agente reclama el DNI a una periodista bajo la amenaza de propinarle “una hostia”, ayer apareció otro más escandaloso, en el que se ve cómo varios agentes agreden a tres personas: una joven que les había insultado, una persona que acudió a rescatarla y que en ningún momento se metió con los antidisturbios y el fotógrafo freelance Daniel Nuevo, que estaba realizando su trabajo.

Posiciones contradictorias

Cuando el portavoz del Gobierno, José Blanco, compareció en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el vídeo ya estaba circulando por Internet y era la noticia principal de Público.es. Pero Blanco descartó abrir una investigación: “Si hubiera algún hecho que, a juicio del Ministerio del Interior no se ha producido, que supusiese un exceso, se estudiaría y se investigaría. Pero creo que no estamos en el caso”.

La primera manifestación del miércoles, sostuvo Blanco, “transcurrió mayoritariamente sin ningún tipo de incidente y luego, como consecuencia de la actuación de una minoría, hubo un incidente. Lo mismo ocurrió el día de ayer [en referencia al jueves]. Por tanto, hay que tener un respeto”. Blanco recordó que la obligación de la Policía es que la ley se cumpla con prudencia y determinación”. Esa, añadió, es la guía de conducta del Ministerio del Interior.

La Jefatura Superior de Policía, en declaraciones a este diario, también descartó iniciar investigaciones, a menos que los agredidos presenten una denuncia formal. Y al ser preguntado por los hechos que se veían en el vídeo, un portavoz oficial aseguró quer eran imágenes “descontextualizadas” que se suelen publicar o emitir tras las manifestaciones.
Reacción del PSOE

El incendio en las redes sociales crecía sin parar, pidiendo que se adoptasen medidas contra los agentes implicados a la agresión. Y la jefa de campaña del PSOE, Elena Valenciano, decidió utilizar su perfil de Twitter para dar un giro a la posición de los socialistas. “Los excesos policiales nunca pueden justificarse. Espero que se investiguen y se depuren responsabilidades”, escribió. En la misma línea se pronunció el vicecoordinador del Comité Electoral del PSOE, Antonio Hernando, quien remarcó la necesidad de exigir responsabilidades y “evitar que vuelvan a repetirse” esas actuaciones.

Poco después, Interior anunció la apertura de la “información reservada”. Este es el procedimiento previo a la apertura de un expediente.

La ética social es la base de la ética personal. La importancia de la política.



Uno de los logros de la modernidad es sin duda la revalorización de la persona. En las sociedades premodernas el individuo casi no contaba, su valor estaba en función de la tribu, la etnia, la clase social, etc… a la que pertenecía. Podía sentirse oprimido por el grupo,que muchas veces no respetaba sus derechos.




Con la modernidad hemos tomado conciencia del valor de cada ser humano, como un ser único e irrepetible, dotado de libertad y con una dignidad absoluta (limitada por la de los demás), que lo convierte en un fin y nunca en un medio.




En cualquier caso, siendo una gran verdad y un gran bien este descubrimiento de la persona, se ha terminado convirtiendo en muchos casos en una defensa cerrada del individualismo y el egocentrismo, que pueden considerarse los valores centrales del modelo de antropología capitalista que nos domina.




Ser persona es ser un ser único, pro también es ser relación, las dos cosas, ser comunión. Esta es la antropología cristiana y la antropología socialista, bien entendida.




Ya Aristóteles definió al ser humano como “zoos politicós”, un ser social, y también diría un ser estructural. Sin quedar reducidos a lo social, lo social y estructural tiene en nosotros un peso muy importante. Diríamos que es la base de todo el conjunto de dimensiones que nos constituyen, que a su vez se influencian entre sí, pero que se sustentan en último término en las estructuras en las que vivimos.
De cara a la actuación ética esto reviste una gran importancia. Normalmente tendemos a dar mucha importancia a nuestra actuación individual (ética personal) y se nos pasa la ética de las estructuras en las que vivimos.




Como señaló Max Weber hay una relación entre el capitalismo y al ética puritana calvinista, que se fija sobretodo en el comportamiento personal y se olvida de las repercusiones sociales del mismo. Un capitalista renacentista podía ser muy estricto en su moral sexual y de trabajo, mientras dirigía una compañía de esclavos o explotaba a sus trabajadores. Hoy me temo no ha cambiado mucho la cosa.




Hay dictadores extremadamente estrictos en su moral personal, hasta llegar a los escrúpulos, mientras tiranizan toda una nación sin el menor remordimiento.




Para poder vivir nuestra ética personal debemos primero fijarnos en las estructuras en las que colaboramos si son justas y humanizadoras o son injustas y despiadadas. No podemos caer en el extremismo de una pureza absoluta, claro, vivimos en un sistema injusto radicalmente, más allá de nuestra voluntad y ahí tenemos que desarrollarnos. No podemos escapar del sistema pero si podemos colaborar en transformarlo. El problema hoy no es tanto tener dinero o no (muchas veces el sistema nos pone en una situación de tener bienes) sino lo que hacemos con él. Si lo ponemos al servicio de los pobres y del cambio social, o no.




Por supuesto el cambio estructural no basta, sin un nuevo corazón volveremos a repetir las injusticias, pero sólo el cambio personal tampoco es suficiente. Y desde una antropología relacional o social del ser humano la base de todo cambio personal pasa por el compromiso por el cambio social.




De ahí, la importancia actual del compromiso político. Asumir un compromiso con los movimientos políticos que se ponen de parte de los más débiles, de los pobres es la base de un compromiso cristiano en la política.




Hay que decir que en la política los movimientos responden también a condiciones objetivas más allá de la moralidad de sus miembros, sin que se pueda obviar, claro, esta necesidad de moralidad privada. Quiero decir, que un movimiento político es ético o no, más allá de que quienes lo defienden en un momento determinado lo sean o no (si bien si no lo son dudo que el movimiento pueda ser ético de verdad). Lo mejor claro, es que lo sean. Es decir, un movimiento racista es un movimiento injusto, por muy majos que sean quienes lo integren, quizá sin ser conscientes de lo que supone participar en un movimiento así. Y un movimiento por la paz es ético al margen de que quienes lo integren no sean tan pacíficos como debieran. Ya digo que esto no excluye sui obligación personal de serlo, pero no podemos juzgar el movimiento por cada uno de sus miembros sino por sus objetivos y los medios que utiliza para conseguirlos.




También hay que señalar que, por nuestra condición social, todos hacemos política lo queramos o no, los que dicen ser apolíticos simplemente están objetivamente a favor de lo que hay establecido, sean conscientes de ello o no.




Desde mi punto de vista, que puede ser erróneo, en la actualidad son los movimientos de izquierdas los que objetivamente defienden mejor los intereses de los pobres (al margen de que muchos movimientos de izquierda no lo sean de verdad).




Naturalmente conozco mucha gente de derechas estupenda y muy humana, quizá mejor que la gente de izquierdas pero hoy la derecha de manera objetiva representa los intereses de los que controlan la situación. Por eso, creo que hoy la opción ética está en la izquierda, con todas las críticas que tengamos que hacerle y sin caer en dogmatismos de ningún tipo.

sábado, 20 de agosto de 2011

El Papa anima a los cristianos a ser responsables para que la ética prime sobre la economía (el problema no es la laicidad sino el capitalismo)



Preguntado en el avión que le traía a Madrid por la actual crisis económica, Benedicto XVI ha señalado que la causa de esta crisis está en actuaciones económicas faltas de ética y ha recordado que el cristianismo pone siempre al ser humano sobre la economía, llamando a la responsabilidad de todos para que esto sea así.




Normalmente se suelen interpretar estas palabras como una llamada a la práctica de la ética personal en la propia actividad económica y a la corrección de los errores, o combate de los pecados estructurales, que se dan en el sistema.




Pienso que, si uno se toma en serio el cristianismo, podría también plantearse si el problema no será el sistema capitalista en sí mismo, construido sobre una antropología individualista y egoísta, cuya meta es el lucro de unos pocos y no el bienestar de todos.




Además, ante cualquier dilema ético, el cristiano debería tener siempre presente cual es el punto de vista de los pobres, a la hora de analizar una situación y de determinar la forma más adecuada de actuación. Para ello, se tiene que valer de instrumentos conceptuales adecuados que le permitan vivir los valores del evangelio (opción preferencial por los pobres) adecuándolos a la situación de un modo realista.




Personalmente, este llamamiento de Benedicto XVI a asumir una responsabilidad frente a la situación económica, me ha llevado a recordar el valor que tiene, creo, en estos momentos para los cristianos que queremos apoyar la opción de los pobres, el uso del análisis marxista, siempre de modo crítico y adogmático. Así nos lo mostró y muestra la teología de la liberación.




El análisis marxista nos ayuda a ver la profundidad del “mal”, no se trata de que el sistema tenga errores o pecados, es el sistema en sí lo que parece que es un error y un “pecado”. Un sistema que se basa en que unos pocos tengan un poder desmesurado y el control de la situación, mientras la mayoría se ve obligada a vender su trabajo para sobrevivir, por no hablar de las situaciones de miseria que crecen y se perpetúan.




Esta crisis nos ha ayudado a ver quién manda de verdad, no parece que sean los políticos elegidos cada cuatro años, sino los “mercados” y los bancos, que al final dictan las políticas económicas a los gobiernos de turno, da igual su color, parece ser.



Algunos cristianos se preguntan si es posible ser cristiano en medio de la modernidad laica y piensan que no, de modo que consideran que el cristiano debe combatir la laicidad. No comparto este análisis, diría más bien que eso es errar el objetivo y desviarnos de la verdadera causa de los problemas (y hay interés en que nos equivoquemos y desgastemos yendo por esa dirección), el problema está, creo, en el capitalismo en sí. Si hay algo que se oponga hoy al cristianismo es este sistema.

viernes, 19 de agosto de 2011

Manipulación Informativa: ¿Se intenta criminalizar a los jóvenes de la manifestación laica?



Ya os habréis enterado de los disturbios vividos en la Puerta del Sol, al producirse enfrentamientos entre algunos jóvenes supuestamente de la jmj (en cualquier caso una minoría) y los participantes en una manifestación legalizada, que protestaba contra los gastos públicos derivados de la visita papal.



Según describen muchos medios, parece ser que la marcha transcurrió pacíficamente hasta llegar a la Puerta del Sol, en la que un grupo, parece que organizado, supuestamente de partidarios de la visita papal, decidió (de forma ilegal) concentrarse y no permitir la entrada de la manifestación en la plaza. Los manifestantes, que tenían autorizado el finalizar su marcha en Sol, expresaron su protesta y recordaron a la policía el carácter ilegal de la concentración “anti laica”.



La policía parece ser que se interpuso entre ambos grupos, mientras se iban caldeando los ánimos, y a pesar de la oposición de los grupos de jóvenes supuestamente de la jmj, la marcha logró finalizar en Sol, si bien generándose un enfrentamiento que culminó con cargas policiales contra la manifestación laica.




Si las cosas han sido más o menos así, y parece que sí, parece que estamos claramente ante un caso de un grupo organizado que intenta reventar una manifestación pacífica. Es una estrategia que recuerda las tácticas de los grupos de ultraderecha, como los llamados “guerrilleros de Cristo rey” que atacaban las manifestaciones en la época de la Transición.




Naturalmente esto ha servido para presentar a los que protestan por el estilo de la visita papal como un grupo violento y anárquico. Posiblemente esto es lo que se buscaba con la provocación y desgraciadamente lo consiguieron.



Un ejemplo de ello, digno para hacer un estudio sobre las tácticas de manipulación informativa, es cómo describen el hecho en el periódico El Mundo. Según ellos, los manifestantes arremetieron contra los pacíficos peregrinos de la jmj, que estaban en Sol, ante la pasividad policial. Ninguna referencia al talante provocador del grupo (una minoría no representativa de los jóvenes de la jmj), ni a la ilegalidad de su concentración. Al contrario, según pareciera en su descripción de los hechos, los supuestos peregrinos estaban allí de casualidad, “inocentemente” y fueron agredidos por los jóvenes “malvados” que defienden la laicidad. Al final, por supuesto, se ven las intenciones: la culpa la tiene el gobierno que permitió la manifestación, evocando la idea (pasividad policial) de una cierta persecución de la iglesia en la España de Zapatero, al que se le acusa de anticlerical constantemente. El discurso resulta un puro despropósito cuando las administraciones públicas se han volcado en ayudar a la realización del evento, para escándalo de muchos que ven ocupado el espacio público de todos por una confesión religiosa, que encima dice ser perseguida.




Y es que como ya todos sabemos, la derecha política (de la que el periódico El Mundo es una pieza importante) quiere rentabilizar la visita del Papa para sus intereses, que ahora se centran en alcanzar el poder a toda costa: parece que si para ello hay que mentir y manipular no van a poner reparos en ello. Y por desgracia, con el apoyo, en su estrategia, de sectores importantes de la institución eclesial, que se han puesto, hace mucho, al servicio de que la derecha llegue al poder, esperando, supongo, que esto sea pagado con privilegios para la Institución.



Malos compañeros de viaje, me temo, se han buscado; el apoyo sólo se dará si la Iglesia institucional sirve a sus intereses. Es una estrategia que puede dar “éxitos” a corto plazo pero asegura el alejamiento cada vez mayor de la gran mayoría de la sociedad, cada día más consciente de la búsqueda de poder por parte de un sector de la Institución eclesial y de su intento de controlar la sociedad con el apoyo de los poderes fácticos de siempre.




Ajenos a todo esto la mayoría de los jóvenes de la jmj siguen participando de modo alegre y pacífico en la fiesta, respetuosos también con quienes no participan o hacen sus críticas legítimas al modo de organizar la visita. Y no pocos, siendo mucho más críticos de lo que aparece en los medios.

jueves, 18 de agosto de 2011

JMJ 2011: ¿La Jornada Mundial del “adormecimiento” juvenil?



Ya está todo preparado para vivir los momentos “más intensos” de la JMJ; ya sabemos que la Iglesia Institucional ha puesto toda la carne en el asador para que todo “salga bien”, los colegios religiosos, los movimientos, las congregaciones, las parroquias han recibido de un modo u otro la llamada a movilizarse. No hacerlo sería muy mal visto por la institución, así que la respuesta ha sido casi unánime.



Ayer el Cardenal Rouco dicen que estaba emocionado con la respuesta, es el gran protagonista, en su homilía, no tan combativa como otras, destiló paternalismo hacia los jóvenes (están siendo “desviados” por los “malos”) e hizo una apuesta por “algo” que sonaba mucho a las viejas ideas del nacionalcatolicismo (pareciera que si uno no es católico es menos español).



Me parece a mí, que, curiosamente, los grandes ausentes del evento son los jóvenes, señores mayores les dicen lo que les pasa y lo que tienen que pensar, como si la forma más importante de participación, que parece que se espera de ellos, fuera aplaudir, cantar, bailar y leer lo “que dice el guion”.




Es curioso que en una reunión de jóvenes no haya un mayor espíritu crítico y mayor autonomía, más con la que está cayendo, que no sean los jóvenes los que narren ( y protesten) su precariedad laboral, las hipotecas y embargos a pisos (quizá alguno ejecutado por bancos que patrocinan el evento), la marginación y exclusión en que les tiene el sistema social, económico y religioso imperante.



No tengo dudas de que parte los patrocinadores de las jornadas intentan que sean un acto masivo de adoctrinamiento de la juventud, llevándoles a actitudes sumisas, acríticas, adormecedoras y desviándoles de poner los ojos en las injusticias del sistema, fijándoles mejor ideales de tipo “espiritualista”, ascéticos o moralistas.




Ahora bien, quizá les salga “el tiro por la culata”, como se suele decir, el Evangelio tiene una gran fuerza subversiva y los jóvenes católicos son más variados y plurales de lo que los medios de derecha se creen. En un reciente estudio sociológico, muchos se han declarado de izquierdas, por ejemplo.



Ahora los medios de propaganda del sistema van a alabarles si son sumisos y “buenecitos”, yo me atrevo a animarles a vivir el Evangelio con radicalidad, cuestionando un sistema económico que favorece el enriquecimiento de unos pocos, y la marginación de la mayoría.



Quizá esto les quite el aplauso de algunos satisfechos, no se preocupen, recibirán el abrazo y el agradecimiento de los excluidos y los marginados, el abrazo de Jesús.

lunes, 8 de agosto de 2011

Bienvenidos jóvenes de la JMJ 2011 y animaos a conocer el corazón de la Iglesia: La Iglesia de los pobres y la Liberación.



Ya queda poco para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud 2011, que se va a realizar en Madrid desde el 16 al 21 de Agosto. Imagino que la mayoría estará al tanto del acontecimiento.



La institución eclesial ha movilizado todos sus efectivos, así que muy probablemente, como en ocasiones anteriores, nos vamos a encontrar con un acontecimiento masivo. Y por lo que parece, no va a dejar indiferente a nadie.




Ya sabemos que el evento querrá ser presentado, por una parte importante de la institución, con un tono beligerante y triunfalista. Hace ya tiempo que, desde quienes ostentan importantes parcelas del poder en la institución, se ha hecho un análisis de la realidad que les lleva inevitablemente a aliarse con los sectores más conservadores de la sociedad, es decir, con quienes tienen el poder y el dinero en nuestra sociedad. Naturalmente estos sectores están encantados con esta alianza que tanto puede ayudar a sus intereses (que todo siga como está y no haya cuestionamientos al mercado y al capitalismo).



Para buena parte de la jerarquía eclesiástica actual el enemigo a batir es el laicismo, el relativismo, el hedonismo, el socialismo, que aparecen como las raíces de los problemas de nuestra sociedad, de ahí que la estrategia diseñada para combatir estos males sea una alianza con los sectores conservadores que puedan ayudar a la Iglesia a ejercer un control moral sobre la sociedad, que de otro modo se iría a pique según creen. No se considera que la raíz del problema sea el sistema capitalista en sí, al cual sólo le reprochan aspectos puntuales y le animan a corregirse mediante la práctica de la “caridad social”, pero no lo cuestionan en sí mismo.




En la práctica este “programa” hace de la Iglesia institucional una estupenda aliada de los defensores del sistema (banqueros, especuladores, “los mercados”), dado que con su predicación de una moral de obediencia, sumisión y tradicionalismo ayudan a evitar un pensamiento más crítico y combativo socialmente. No en vano sectores importantes de los banqueros y especuladores están detrás de la financiación del evento como denunciaban algunos cristianos de base.




En cualquier caso, una cosa es lo que probablemente pretendan buena parte de los financiadores y organizadores y otra la realidad que se va a vivir por parte de muchos cristianos, que no pude ser controlada tan fácilmente.




Y es que el encuentro puede ser un momento único para muchos para conocer y acercarse más a Cristo y el Evangelio, y esto, si es auténtico, es difícil que favorezca los intereses anteriormente señalados. El cristianismo tiene en su entraña una opción clara por los pobres y por su liberación: la construcción del Reino, una nueva sociedad donde haya verdadera fraternidad y justicia y donde el mercado no sea el rey, sino el hombre, imagen y semejanza de Dios, para que Dios sea todo en todos.




Creo, por tanto, que, a pesar de los evidentes aspectos criticables en la JMJ, hay que felicitarse por su realización y hay que esperar que sea ocasión de compromiso y conversión de muchos jóvenes, de modo que sea un paso adelante en su conocimiento de Cristo y de la iglesia.




Descubrir el Cristo de los pobres y descubrir “esa otra Iglesia” que se ha tomado en serio la opción por el Reino, y trabaja para transformar nuestro mundo intentando no servir a intereses que no son los de los pobres.




Adelante pues a tod@s l@s que, tras este evento, vais a querer seguir a ese Cristo liberador, que a veces la propia institución olvida y abandona, y Bienvenidos a esta iglesia de la liberación y de los pobres, que está en el corazón de la institución, y que necesita de la creatividad y la combatividad de las nuevas generaciones, a la vez, que de vuestra contribución al proceso de crítica y transformación de esa sociedad del mercado y la especulación, que nos han dejado, y que lleva a los jóvenes (y a la inmensa mayoría de la gente) a la marginación y la precariedad. Un saludo, en comunión.

Hola, Bienvenid@s.


Este Blog quiere ser un lugar de encuentro para todos aquellos que queremos ayudar a transformar la sociedad para convertirla en un lugar más fraterno, más libre, más justo y, a la vez, somos conscientes de que todo cambio social sólo es posible si hay un cambio personal e interno y no se olvida lo que nos enseña la Tradición Espiritual de la Humanidad, intentándo actualizarla creativamente en cada época.


Mi camino...

el camino que sigo es el camino de la mística del amor, no un amor sentimental, sino un amor inteligente o consciente (amor iluminado decían los antiguos) y solidario, que no olvida el sufrimiento y la injusticia.
Guiado de la mano de de la mística monástica cisterciense (la primera mística moderna del amor), el esoterismo cristiano, la mística de san juan de la cruz y el zen... y animado por ideales progresistas y solidarios os invito a caminar juntos hacia un mundo y unos hombres y mujeres nuevos.